Gourmet Culto

«El escaparate de postres es una bendición, pero el colesterol tengo subido como una maldición»

Santa Chiara (Pl. Raimundo Clar)

Si un plato de pasta sin amor ni cariño quiere tomar, hasta Santa Chiara de la plaza Raimundo debe de andar. Aquí me han invitado, mi hambre no han calmado. Si quieren saber qué plato de pasta me he zampado, lean esta reseña tumbados de lado.

Reseña

Para una ocasión especial he venido y muy poco me he divertido. Uno de mis sobrinos se ha graduado y su padre orgulloso a comer nos ha invitado. Querían una celebración pequeña y familiar, pero yo con hambre me fui a quedar. Demasiado por la ventana no ha tirado la casa mi hermano, en Santa Chiara yo no celebraría ni el fin del verano. En vez de pedir a un Gourmet versado sobre restaurantes su opinión, él directamente reserva y falla en su torpe decisión.

Podíamos elegir entre unos platos acordados, que eran pasta o pizza sin destacados. Yo, movido por el espíritu de celebración, me pareció que una pizza no estaba acorde con la ocasión. Por eso pedí el plato de pasta esperando opulencia y tengo más hambre que si viviera en la indigencia. 

Primero los entrantes llegaron, a mi con la boca seca me dejaron. Un poco de focaccia sin gracia alguna, que te deja los pies dentro de una laguna. También unos calamares y chipirones alioli de lima nos ha traído, un poco más bueno esto sí que ha sido. Es casi lo mejor que he comido hoy, salivando por ellos aún estoy. Tenían el toque de lima justo y necesario para que yo recitara el abecedario.

Luego me trajeron el plato de pasta al dente y mi buen humor se lo llevó la corriente. ¿Han visto que plato tan poco elaborado? ¿Es que acaso me han ninguneado? Que desprovisto de alma estaba, yo un poco de sabor le suplicaba. Era simple pasta con simple tomate frito, jamás será un plato bendito. Cuando dijeron que pasta podíamos solicitar, yo esperaba algo que este gourmet pudiera disfrutar. Bien rellenos unos raviolis o unos deliciosos canelonis. Pero me dan triste rigatoni del montón y desmitificado, que es lo más mundano y lo más poco agraciado.

Menos mal que por encima un poco de queso le he puesto, porqué sinó me quedo muerto y descompuesto. Ni una triste hoja de albahaca que le diera algo de sabor, ni siquiera la pusieron por el toque de color. Era una pasta muy simple, triste y deprimente, como cuando la hago en  mi cocina insuficiente. Para comer este sabor tan rudimentario y plano, no hace falta que se gaste la pasta mi hermano. Lo mismo puedo hacer con una lata de tomate, sin tener que tragarme todo este disparate. 

Ojalá la pizza me hubiera pedido, así luego hambre no habría tenido. Mi hijo fue más inteligente y se la pidió bien potente. Era tan grande que salía del plato y yo me quejaba todo el rato. Ni un trozo le pude coger, este niño es de buen comer. 

De postre una panacotta de pistacho a todos he robado un buen cacho. Era pequeña y poco sabrosa, no se la ha acabado mi esposa. Yo con todos he arrasado, no ha sido muy bien valorado. No me causó satisfacción pero tampoco indignación. 

Pensaba que esto a mi hermano ni veinte euros por persona le habría costado, pero mi madre me ha chivado que casi cuarenta por cabeza se ha dejado. No entiendo este coste tan elevado por lo que hemos ingestado. Eso le pasa por no dejarse aconsejar, por este Gourmet enciclopedia del manjar. Se ve que le prometieron que podríamos beber como un jarrón pero luego le cobraron un montón. Eso le pasa por ir de tacaño a celebrar y por su hermano no dejarse aconsejar. 

Yo recomiendo Santa Chiara para tomar una pizza sin pretensión, porque su pizza está buena del copón. En cambio, no lo puedo recomendar para una celebración, caro y con falta de ambición. Vayan un día que no sea una ocasión especial, sinó para comer como un animal.

Más sobre Santa Chiara

Ubicación: Carrer de Can Salat, 2, Palma (en una de las esquinas de plaza Raimundo Clar).

Precios: No pagó este Gourmet Culto, puesto que iba invitado, pero me han comentado que barato no ha sido.

Atención: Tardaron bastante, aunque tenían el local lleno y se les perdona.

Ambiente: Algo más grande que el local de Blanquerna. Reserven antes de venir, estaba muy lleno.

Web: https://santachiara.es/reservar-mesa/reservas-raimundo/

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