Son Vida no necesita presentación, comer aquí es una bendición. Me lo han regalado, me siento un ser estimado. No se me ocurren las palabras y es un problema, sin ellas no podré escribir un delicioso poema. Pero si quieren saber qué es lo que más me ha gustado, lean esta reseña mientras está soleado.
Reseña
Los reyes de Oriente bien se han portado con este gourmet que odia el congelado. Una comida de diez estrellas ha sido mi presente, para que este año tenga grasa hasta en la frente. Raudo hice mi reserva, porque el colesterol siempre observa.

El castillo es antiguo y deslumbrante, sin ningún aprendiz de magia errante. Esperaba que me seleccionaran para una casa, pero vieron que prefería la carne a la brasa. La vista del plato vale la pena alzar para las vistas desde la terraza contemplar.
La manduca que me sirvieron fue de rechupete, de crisis no convoqué un gabinete. Me gustó especialmente el solomillo, fue un regalo no sé si era carillo. El bacalao de mi acompañante fue excelente, bañado en salsa complaciente.
Todo con vinos de maridaje que te salpican el traje. Ojalá el año que viene me lo vuelvan a regalar, voy a tenerlo que muy fuerte insinuar.
Más sobre Restaurant Son Vida
Ubicación: Carrer Solleric, Palma.
Precios: A caballo regalado, no le mires si está desdentado.
Atención: Exclusiva, incluso y cuando me puse la misma camisa de cuadros roñosa que llevo siempre que voy de restaurante, porque me gusta sentirme un poco cowboy.
Ambiente: Del lujo más exclusivo y elitoso.
Web: https://arabellagolfmallorca.com/restaurantes/restaurant-son-vida/
Deja una respuesta