Gourmet Culto

«El escaparate de postres es una bendición, pero el colesterol tengo subido como una maldición»

Pizzería Primera Planta

Se atrevieron a crear y en su máxima personaficación de la deidad, acertaron.

Así encabezo yo esta fantástica reseña del Gourmet Culto sobre la pizzería primera Palma, un nombre más que acertado puesto que dicho local se encuentra, aunque parezca mentira tener que recalcarlo, en una primera planta de un edificio no demasiado noble, más bien moderno y de arquitectura chabacana.

Me sorprendre encontrar un local de amplias dimensiones que no se haya asentado en una cómoda planta baja, más visible y cómoda para el cliente local, que se pasea ojeando dónde poder pegar una buena dentellada entre tantos suburbios y sushis diversos, que proliferan cual germen recóndito y ofrecen todos lo mismo, sin personalidad alguna.

Esta afirmación no se puede amplicar a Primera Planta, puesto que de originalidad van más que servidos y son punteros y referencia en la ciencia del experimento de la pizza. El local, como ya les he indicado en amplia extensión, es basto pero coqueto, con un intento de posesión con paredes a la antigua usanza, que contrasta con unos platos blancos e impulutos, vajilla desdeñosa comprada en un Todo a cien.

Su comida es deliciosa y de gran variedad. El problema es elegir una opción y las encontrarán de bien originales, como sobrasada con miel, que jamás yo en mi vida hasta este momento oportuno había visto el manjar del cerdo negro sobre una masa de pizza resposada. Me llamó la atención, pero ya saben que yo soy cauto en mis decisiones y al final me proclamé campeón de una elección poco corriente, con pimiento y cebolla una mitad y la otra con delicioso jamón excelso, que a decir verdad fue tan común y normal como cualquier otra pizza.

Me gustó mi elección y tal vez más tendría que haberme aventurado por los sordidos mares de esta vida, que es una aventura desdichada. Menos mal que la pizza siempre alegra mi corazón.

En definitiva, acuda a Primera Planta a disfrutar de una pizza original, atrévase… ¡Atrévase a probar alguna cosa más allá del triste jamón de york! Sea usted bravo, pirata y capitán de este barco de la vida. No se resigne, no sea corbarde. Tome el timón y surque esta orilla de la ordinariez. ¡Aborde la pizza y cañonee su paladar!

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