Gourmet Culto

«Por la ensaïmada mi vida he hecho, la llevo tatuada en el pecho»

Pizzería Malandra

Si usted hablar mucho desea y en Palma una pizza quiere encontrar, por la Pizzería Malandra sin duda tiene que pasar. Yo les recomiendo sus pizzas italianas, para que vayan con sus hermanas. Pero si quieren saber qué pizza pedir, lean esta reseña sin delinquir.

Reseña

Aunque no llevo escafandra, yo como en Malandra. Aquí una pizza he pedido, porque soy un bandido. A nada teme mi noble corazón, excepto a morir de inanición. Así yo aparezco en Malandra, porque comer es mi mantra. 

Es una pizzería de rojo amanecer, sus puertas de lejos se pueden ver. Su interior no tiene demasiada capacidad, vean sus barrigas la pared rozar. Sepan que tienen una carta extensa, lleven las gafas del cerca. Distintas masas te ofrecen en el local, escuchen lo que les van a explicar. 

Les ofrecerán una pizza con masa argentina, ¿pero y si es muy parlanchina? ¿Pero y si mi pizza argentina habla por los codos? ¿Me contará anécdotas de cuando íbamos beodos? ¿Pero si tanto habla que no la puedo hacer callar, dentro de mi boca la podía tragar? ¿Y si platica tanto que me quedo dormido y cuando me despierte otros se la han comido? No me gustaría que mi pizza conversara y que miles de cosas me contara. Yo solo la quiero paladear, no una conferencia escuchar. 

Tópicos de broma fácil a parte, tengo más cosas que contarte. Además de la masa argentina, no te ofrecen una de china. Italiana en cambio sí que la dominan y su superioridad pizzera afirman. Yo italiana la pedí porque no me gusta innovar, soy un gourmet de nula modernidad. 

Por una pizza Capreso me decanto, está tan buena que casi me atraganto. La masa es lo que más me entusiasmó, con su aroma me cautivó. Era masa napolitana, me como cuatro a la semana. Muy crujiente y alveolada, me es muy amada. Si van a Malandra a comer, una pizza italiana deben escoger. La diferencia es que la argentina tiene la masa gruesa, como las caderas de una dulce abadesa. 

La Capreso lleva tomate cherry espachurrado y una mozzarella que se han currado. Un plato con albahaca coronado y el parmesano por encima rallado. Con aceite picante lo he adornado, porque de él soy un apasionado. Poco picaba su aceite  y lloré un rato, mientras una pizza argentina recitaba un contrato. 

Me gustó la pizza especialmente por su masa crujiente, tal vez le habría puesto otro ingrediente. En general quedé más que satisfecho, porque no traía berberecho. Mi hijo se la pidió con mortadella y pistacho, le robé un buen cacho. Me gustó más su elección de ingredientes, sus genes de Gourmet son potentes. Si volviera a Malandra otra vez a comer, esta opción sería de mejor ver. 

Postre no pedí, nada más comí. Quedé satisfecho por su tremendo sabor y por su masa de diente crujidor. Su personal es muy amable se lo voy a decir, aunque a los tópicos me vean recurrir. Muy pacientemente nos explicó su sistema, incluso se marcó un teorema. Yo recomiendo en Maladra hacer una parada, y una pizza comerse con una risotada. Prueben la italiana se lo recomiendo de verdad, ya verán cómo les gustará una barbaridad.

Más sobre Pizzería Malandra

Ubicación: Carrer de Jaume Balmes, 57

Precios: Asequibles, baratos y locales.

Atención: Exquisita y muy amable. Atentos y habladores, tal como cabe esperar, puesto que es parte la experiencia entera de esta magnífica pizzería.

Ambiente: El local es algo pequeño y bastante halagüeño.

Web: https://www.instagram.com/malandrapizzeria/

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