Gourmet Culto

«Por la ensaïmada mi vida he hecho, la llevo tatuada en el pecho»

Pastisseria Mestre

Si un tentempié usted quiere asegurarse, en Pastissería Mestre tendrá que personarse. A mi me gustan mucho los pasteles, siempre les soy fieles. En Mestre quedé medio contento, lea mi reseña muy atento.

Reseña

Comprar en el barrio siempre es un placer, el negocio pequeño no ha de perecer. Yo unos pasteles deseaba comprar, sin mucho dinero tener que gastar. Quería ser tacaño con el postre presentado y he salido bastante escarmentado.

Una ensaïmada de tallades he comprado, el mal de ojo me he evitado. Es deliciosa y su masa crujiente, la recomiendo tras hincarle el diente. La sobrasada en la boca se deshacía y un escalofrío placentero me recorría.

No me duermo en los laureles, por eso compro dos pasteles. El de banoffee no era nada del otro mundo, no me causó un impacto profundo. Era dulce y un tanto empalagoso, su tacto era muy pringoso. El del limón poco me ha gustado, su gusto era demasiado azucarado. Sin un toque cítrico punzante, no me ha parecido impresionante.

La ensaïmada muy buena era con razón, pero los pasteles me revuelven el corazón. Tan barato además no me ha salido, casi doce euros por este pedido. Recomiendo mucho la ensaïmada, pero el resto no me ha gustado nada.

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