Gourmet Culto

Los cinnamon roll son mi perdición más ardiente, me gustan más que a Voldemort su serpiente. 

Koh Phi Phi

El restaurante Koh Phi Phi de Palma yo he visitado y aquí he engullido un pescado tailandés rebozado. No sé qué idioma hablan en Tailandia, pero tenía mucha elegancia. Si quieres saber si este es el mejor tailandés, mi reseña no leas del revés.

Reseña

Les haré una confesión que les causará gran impresión. No me enamora la comida tailandesa, no posee el sabor que me embelesa. No suelo buscarla para un festín comer, en mi lista de pendientes no se suele ver. No tiene el toque del japonés, ese aire delicado aquí no lo ves. Pero de Koh Phi Phi muy bien me habían hablado y al final este gourmet ha ido y lo ha probado. 

El local es pequeño, no cabe un jalapeño. Por eso reservar yo siempre les recomiendo, para no quedar a ver a los demás comiendo. Está situado en una calle concurrida, comer fuera no es opción llamativa. Dentro mesa pueden pedir y el ruido no van a oír. 

Dorada Pla Priew Wan

Para ir les daré la mejor receta: no puedes pagar con tarjeta. Es un tanto anacrónico sacar la billetera, y tener que vaciar de monedas la cartera. Es algo que les dicen al reservar, espero que pronto lo puedan arreglar. A mí la tarjeta no me hace ningún mal, me sentí en plena época medieval. 

A parte de este anacronismo, afronto la comida con optimismo. Un buen curry rojo es mi primer antojo. Lleva salsa de cacahuete, para ir directo al retrete. Con fideos va acompañado y otras verduras de mi agrado.

Además viene una naranja innecesaria, que antes de comer entona una plegaria. Estuvo bueno y me hice un estropicio, la camisa pondré en tela de juicio. Me apasiona mucho más el curry japonés, pero venía con verduras el tailandés. 

La estrella de este ágape fue un Pla Priew Wan, tal vez sea sobrino del maestro Obi-Wan. Es una dorada entera rebozada, con la cola te pega una bofetada. Viene además con verduras cortadas chiquitín y con arroz tipo jazmín.

Curry rojo del restaurante Koh Phi Phi

Esta dorada es una delicia en todos los sentidos, pero cuidado porque las espinas les harán dar alaridos. Son enormes y no las han quitado, ya que el pescado entero han rebozado.  Yo lo pediría otra vez sin dudar, un homenaje se van a dar. 

La dorada fue el colofón de esta fantástica colación. Tan satisfecho quedé, que postre no solicité. Lástima Koh Phi Phi antes no haber probado y el mar de doradas ya haber vaciado. Me declaro amenaza para la dorada, jamás volveré a probar pez espada. En mi escudo de armas doradas pondré y mi nombre por Gourmet Dorado cambiaré. 

Esta es mi crónica en Koh Phi Phi, poco o nada sufrí. Vengan pero no quedará dorada, porque para mí la tienen reservada. Mi plato estrella esta magnífica dorada siempre voy a proclamar, incluso si un cirujano una espina del paladar me tenga que sacar.

Curry verde

Más información sobre Koh Phi Phi

Ubicación: Carrer d’Alfons el Magnànim, 39, Palma.

Precios: Bastante justos y competitivos. Inconveniente de tener que pagar en efectivo.

Atención: Amable y puntual. Destaco que la camarera fue muy simpática con este ser feo y andrajoso.

Ambiente: Restaurante pequeño y hay que pasar unas cortinas que te llevan a otro mundo para ir a miccionar.

Web: https://www.instagram.com/kohphiphi.thai/

Reserva: Muy, muy necesaria.

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