Gourmet Culto

«Cada vez soy más viejo y remugón, pero siempre dispuesto al atracón»

Es Cruce

Si un restaurante clásico de comida mallorquina está buscando, vaya a Es Cruce porque lo estará deseando. No solo hay que ir por la comida ofrecida, la experiencia de comer aquí es imperativa. No se lo puede perder, la porcella debe relamer. Pero si quiere saber por qué es mi lugar preferido, lea esta reseña con el ceño fruncido.

Reseña

Por un festivo me desvivo pues es la ocasión perfecta para una gran ingesta. El ocio no es mi negocio, lo mío es zampar hasta que nada quede por degustar. Perdonen si en un día especial me venía de gusto un calamar. Mar y tierra quería yo dominar, una porcella me apetecía saborear.

A Es Cruce acudí, mi familia me acompaña, pues saben que en comer tengo mucha maña. Que su larga cola no les haga dudar, todo lo bueno se hace esperar: dos años tuvimos que aguardar, mis sobrinos entraron en la pubertad.

Al entrar apenas logro no desmayar, pues rico olía y las paredes deseaba chupar. Antes de tal terrible representación, el camarero llegó para tomarnos anotación. Su carta inacabable me dejó jadeante.

Elegimos entrantes para compartir, aunque yo quería un plato solo para mí: frit, callos y caracoles, que saben mejor que un manojo de coles. Los caracoles calentaron mi ser, jamás una hoguera volveré a querer.

Llegó la hora del plato principal, lo esperaba como si fuera providencial. Un trozo de porcella degusté, bien a gusto me quedé. Me sentí un rey amado, ante mí un lechón deshuesado. Era crujiente en su interior, como el abrazo de mi hermano mayor. Su suave carne me esperaba y yo con el tenedor tan solo la desmenuzaba. ¡Qué tierna, que sagrada! Bendito lechón: te entrego mi corazón. Por ti surcaría el mundo entero, si en volver me ofreces tu trasero.

La sepia también la degusté, no crean que no la disfruté. Prefiero el lechón bienaventurado, aunque el mar también me causa agrado. Un poco insípida para mi gusto, con un poco de sal me hubiera ahorrado el disgusto.

Lechón amado y por siempre alabado. ¿Merece mi persona tus carnes gozar? ¿Está bien que te quiera sazonar? ¿Acaso no serás el amor encarnado? ¡Si te degusto, espero que no sea pecado!

Un sorbete de postre tomé, me supo a consomé. Lo mejor llegó a la hora de pagar, pues mi suegra nos quiso invitar. ¡Bien comido y sin un euro perdido! Les apremio a dejar su hogar, a su trabajo abandonar, porque la lechona no perdona y siempre hay mucha cola.

Más sobre Es Cruce

Ubicación: Carretera de Palma, 0, Vilafranca de Bonany.

Reserva: Imprescindible, necesaria, importantísima, máxima.

Precios: Bueno, bonito y muy barato.

Atención: Excelente, porque donde va el Gourmet Culto va la gente.

Ambiente: El original, el más auténtico, el de toda la vida, el más elegante y tolerable de mi sangre compuesta por saïm y ensaïmada.

Web: https://www.instagram.com/escrucevilafranca/

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