Gourmet Culto

«¿Quién flores desea ahora recibir, cuando nachos con queso puede pedir?»

Burger Doze

Si en Llucmajor una hamburguesa quiere usted comerse, en Buger Doze tendrá que aparecerse. Es un local estilo retro con sofás de cuero rojo, yo este estilo lo pondría bajo cerrojo. Decoración a parte, es un local que destaca por sus carnes exóticas, pero a mí su carta y sus hamburguesas me parecieron caóticas. Pero si algo más saber desea, lea esta reseña como tarea.

Reseña

El Doze tenía pendiente por su fama incandescente. De sus extrañas carnes todos murmuran, pero nadie invitaba a este gourmet sin cordura. Tenía que comprobar personalmente si eran tan originales como dice la gente. ¿Me sumaré a esta fiebre colectiva que el paladar cultiva? ¿Será su fama justificada por los jugos de su carne picada?

Decidí poner fin a tantas preguntas, pues me incordiaban todas juntas. Reservar no fue sencillo, dentro no cabía ni un grillo. Solo cuatro mesas por hora podrás reservar, lucha titánica por una encontrar.

Vine con mi grupo de camaradas, todos tenemos grandes papadas. Una hora tuvimos que esperar para que nos sirvieran nuestro jalar. El local era viejuno y mal iluminado, casi me como la hamburguesa del de al lado. La decoración debió ser moderna cuando abrieron, con el tiempo la gracia perdieron. El encanto de los manteles de periódico vintage pasaron tan rápido como Flash.

Como tengo el paladar azucarado me pido una Fina con agrado. Una opción llamativa, dulce y sin hacerse repetitiva. Me hubiera gustado con más pistachos, suerte que no se caía a cachos. Me pareció una combinación sorprendente, lástima del pan decadente. Les explico mi opinión, pues tiene fundamentación: si la hamburguesa es sorprendente, necesito un pan diferente. Una simple magraneta no está a la altura, para una carne de tanta envergadura.

Pedí también boniatos, para olvidarme de los desacatos. Estaban embarazados de aceite, no les pude seguir la corriente. Faltos de gusto, me llevé un buen disgusto.

Cargado de osadía una Vaca Negra mordía: es la típica hamburguesa pero el huevo me embelesa. La pega que le voy a dar se repite sin cesar: las carnes son la noticia sin embargo los panes no le hacen justicia. A las patatas normales hinqué el diente: pocas, flojas y sin crujiente aparente. La piel les daba consistencia, aunque no tenían gran presencia.

Quedé un poco desilusionado, aunque un trozo de tarta de chocolate nos han regalado. El precio fue barato de verdad, hubiera pagado más por un incremento de calidad. Ni pan ni patatas fueron santo de mi devoción, no era malo pero le faltaba erudición. Lo recomiendo como ágape barato sin pretensión, para comer sin más en cualquier ocasión.

Más sobre Burger Doze

Ubicación: Ronda de Migjorn, 68, Llucmajor.

Precios: Económicos, pero siempre depende de qué solicites. Hay opciones un tanto caras, pero si te mantienes firme en tu decisión de hamburguesa y bebida, sales lleno por un precio razonable.

Atención: Amables, puesto que nos regalaron un trozo de tarta. Luego me comentaron que es su costumbre en este local, pero aún así me pareció un hermoso detalle.

Ambiente: A mí personalmente este ambiente retro no le llama demasiado la atención, pero tal vez a usted sí que le entusiasme. Vaya y me cuente qué le ha parecido.

Web: https://www.instagram.com/burgerdoze/

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *