Si una paella quiere usted degustar, de Arrocería Casa Aurelio se puede alejar. Más salado que el agua del mar, no sé dónde vamos a parar. Tan solo puedo recomendar, que si usted es hipertenso aquí lo van a enterrar. Pero si quiere saber más sobre visita, lea esta reseña sin que le repita
Reseña
En casa Aurelio a los hipertensos dan sepelio
Con mis compañeros de trabajo vine a celebrar que del paro un mes más nos vamos a librar. Yo a trabajar en grupo no le veo demasiado sentido, cada vez que alguien dice un disparate me provoca un sarpullido. Los invité a una paella de esas que dejan huella. O esa era mi intención, ya saben que en socializar no pongo mucha atención. La verdad es que fue un calvario, sonreír para mi jefe como si fuera un dromedario.

A decir verdad vinimos dispuestos a esperar, todas las reseñas decían que tardaban una eternidad. A nosotros nos sirvieron con una prisa inmensa y la comida se amontonó sobre la mesa. Pedimos unos chipirones de entrantes, para rebozar con aceite los empastes. A mí me gustaron, de la conversación banal me alejaron. Eran crujientes y hermosos, su sabor de los mares preciosos.
El plato principal fue una paella ciega de marisco, me alegra más que un mordisco. Todos la encontraron muy salada y me empezaron a decir salvajadas. Yo salada no la encuentro, pero el guiso casero tampoco lo contemplo.

Me pareció un caldo preparado, aunque no soy en paellas iluminado. Eso si, era más salado que un lenguado desvergonzado. De su tensión vayan con cuidado, subirá más que un inmueble hipotecado.
Fue una comida decente que hizo temblar mi cuenta corriente. No es una calidad suprema ni es excelente, pero sirve si no te cae muy bien la gente.
Más sobre Arrocería Casa Aurelio
Ubicación: Carrer d’Almícar, 14, Palma.
Precios: Salados como su caldo.
Atención: Amarga como su caldo.
Ambiente: En la terraza se está bien, aunque come usted sobre la calle llena de transeúntes.
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