Si en Palma el mejor helado quiere usted probar, a Can Joan de s’Aigo se debe pronto acompañar. Es sin duda el mejor y el más artesano, que jamás probarán este verano. Para mi una delicia como las de antaño, no vaya con rostro huraño. Pero si quiere saber qué debe de catar, lea esta reseña de buen paladar.
Reseña
Vengo a Can Joan de s’Aigo cada semana con devoción, su helado es antídoto a mi vida de depresión. A veces vengo solo y lloro desconsolado, otras veces también vengo acompañado. Su ambiente elegante me besa en la frente y me anima a ser más valiente.

Siempre pido helado de avellana, me traslada directamente al Nirvana. Los ángeles en el paraíso también lo toman y los coros celestiales cantan y lo devoran. Es el mejor helado del mundo, se lo recomienda este ser nauseabundo. A veces pido el de albaricoque que en mi boca es todo un choque.
El cuarto es su acompañante ideal, para un baile de magnetismo animal. Son la pareja perfecta para la danza, que más tarde se gesta en mi panza. Cada vez que vengo salgo mejor persona, helado y cuarto es la combinación que me apasiona.


Más sobre Can Joan de S’Aigo
Ubicación: Carrer del Baró Santa Maria del Sepulcre, 5, Palma.
Precios: Cada año sube, es inevitable. Recuerdo en mis tiempos mozos cuando lo encontraba barato… Aún así, vale la pena cada bocado.
Atención: Depende de la hora y de la saturación del local. Además ahora han puesto este sistema que te tienes que levantar a pagar a una màquina que no me gusta en absoluto.
Ambiente: De otra época. No es tan auténtico como el de Sanç, pero sin duda es agradable.
Web: https://canjoandesaigo.com/
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