Gourmet Culto

«Comí como un emperador cantonés y eso que no llego ni a marqués»

Modern BBQ

Si una cena sin sabor quiere usted agenciarse en Modern BBQ tendrá que personarse. Pensé de verdad que de Covid me había contagiado, porque esta paladar nada ha saboreado. Pero si quiere saber por qué no lo recomiendo, lea esta reseña porque se está riendo.

Por suerte y de verdad muy aliviado, les informo que el local ya ha cerrado.

Reseña

Todo estaba tan manco de sabor, que me hice un test de antígenos con horror.

Entré porque jamás he degustado los baos, os digo la verdad, y por entrenar el estómago para los desfases de Navidad. Además de un bao deseado, la carta contiene otros elementos de mi agrado: sushis, fideos, gyozas que me hacen tilín, rollos de primavera, fritanga y pato pekín.

Hice un pedido colosal para degustarlo todo con ansia animal. A agua me sabían los baos, casi tan pastosos como unos sobaos. Los tres probé y ninguno disfruté. Con el sushi tuve el mismo disgusto, a ninguno le encontré el gusto. Ni siquiera los fideos fritos tenían condimento, mi paladar parecía muerto.

Decir que es insípido es poco, buscando el sabor casi me vuelvo loco. Empecé a preocuparme seriamente por mi falta de sabor latente. Pagué contrariado por este bufet desatinado sintiendo que mi dinero era malgastado y corrí en busca de un boticario consolidado.

En la farmacia me presenté y un test de antígenos me agencié. Sudaba nervioso por si era un ser infeccioso. El test me sentenció como negativo, casi vomito como un volcán eruptivo.

Esta es mi recomendación, presten atención: pasé muy mal rato pensando que era positivo, pero era que el sabor les es esquivo.

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