Gourmet Culto

«El escaparate de postres es una bendición, pero el colesterol tengo subido como una maldición»

Bar Cabrera

Si un pa amb oli con solera es lo que usted espera, venga rápido y cene en el Bar Cabrera. Visité su nueva ubicación y me serví una buena guarnición. Pero si quiere saber qué sabor es mi favorito, lea esta reseña muy rapidito.

Reseña

A la dieta le declaro la guerra y me voy al bar Cabrera. Quiero hartarme a comer, reventar es mi deber. Prefiero acabar en ambulancia por empacho que la vergüenza de dejar en el plato un cacho. El pa amb oli es mi placer culpable, no degustarlo es despreciable.

Éramos tres comensales, cinco llescas para estos carcamales. Con mucha hambre pido uno de lomo y entero solo me lo como, que si no me desplomo. El de sobrasada nunca falla, su sabor en la boca te ametralla y todo lo demás acalla.

El jamón serrano siempre es un acierto, que no te guste me produce desconcierto. El de tortilla de patata me deja el corazón de hojalata: la mordida es grata pero el sabor no se me desata. Mi favorito es el de sepia y nunca nada dejo, pruébenlo y agradezcan el consejo. Su pan es digno de un poema, crujiente y suave como la crema.

Si quieren sabor tradicional, vayan a comer con hambre descomunal. Las llescas son muy grandes y cortadas para compartir, coman un poco de todo y no se vayan a discutir.

Más sobre Bar Cabrera

Ubicación: Carrer de Bartomeu Rosselló-Pòrcel, 24, Palma

Precios: Bueno, bonito y deliciosamente barato.

Atención: Siempre van desbordados, pero con ternura nos miramos.

Ambiente: El nuevo local no tiene tanto glamur como el anterior y su recubrimiento entero de cristal no me entusiasmó, deja poco a la intimidad.

Web: https://barcabrera.es/

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *