Gourmet Culto

«Aunque soy un experto Gourmet de ingenuo tengo el carnet»

Gelateria Colonial

Si un buen helado con pésima atención quiere usted comer, hasta la Colonia de Sant Jordi tiene que correr. Este verano un tour por las mejores heladerías de Mallorca estoy elaborando, y mucha gasolina y quilos estoy engordando. Pero si quiere saber qué helado debe pedir, lea esta reseña o se va a fundir.

Reseña

El tour del helado emprendo este estío para encontrar que mejor me sacuda el hastío. Soy un señor de invierno, este calor es peor que el Averno. Mi periplo heladero me lleva por el mundo entero y no podía dejar atrás este paradero de fama y gusto placentero.

Antes había catado Gelateria Colonial pero nunca para escribirle un recital. La cola era eterna, se me durmió la pierna. Finalmente llegamos al mostrador, la dependienta no entendía nuestro acento de Manacor. Cambiar de idioma nunca me incomoda, siempre que sea pedido con el respeto debido y no con aires de ser ofendido. Esto gravemente me enoja, disculpen mi congoja. Seguro que en inglés era una experta, pero el mallorquín la deja muerta.

Dulce de leche para este gordo que al colesterol hace oído sordo. Avellana pedí para mi esposa, pues de amor el pecho me rebosa. Uno de los dos siempre pide este sabor, es nuestro gusto comparador. Catamos la avellana y decidimos si da la talla. El helado era muy corriente, ni más dulce ni más excelente. Su textura no es contundente, se funde a temperatura ambiente. Nada más sacarlo de la nevera chorrea por los dedos y me desespera. Ni más dulce ni natural, su gusto era bastante normal.

Pedimos siempre cucurucho, la tarrina sabe a serrucho. Y aunque el helado no nos ha deleitado con su gusto común y acostumbrado, el cucurucho nos ha cantado poemas de amor desenfrenado. Decididamente ambrosía que todo el día cataría. Si vienen hasta aquí no pidan una pérfida tarrina pues el helado es el mismo que en cualquier esquina. El cucurucho es el alma del establecimiento, lo asegura este gourmet panzacontento. Por 2,30 cada porción se pueden permitir una segunda ración.

Reseña

Ubicación: Carrer Estanys, 9, Colònia de Sant Jordi.

Precios: 2,30 cada cucurucho (precios de 2022).

Atención: Mala. Mal educada la señora que servía el helado. Me molesta muchísimo que una persona que puede hacerse entender en inglés y alemán se incapaz de entender «avellana» en mallorquín. No es que no me entendiera, es que no quiso hacerlo. Lástima que se haya convertido en una heladería para guiris y el cliente local se haya descuidado tanto.

Ambiente: Lleno a rebosar con colas astronómicas.

Web: https://gelateriacolonial.com/

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