Gourmet Culto

«Comí como un emperador cantonés y eso que no llego ni a marqués»

Limit Beach

Si un bebercio quiere usted hacer tras visitar a sus parientes, en Limit Beach no les tratarán hirientes. A mí me sirvieron de maravilla, y eso que soy ratilla. Pero si quieren saber qué tomar, lea esta reseña sin andar.

Reseña

Satisfecho estuve, pues hasta aquí anduve. Me pareció digno del Camino de Santiago, una eterna peregrinación, para empinar el codo con emoción. Mis gruesas piernas no querían andar, las tuve que obligar. Al final me pidieron perdón, pues se dieron cuenta de su error: cada paso tiene importancia, si el final del camino es la delectancia.

Mi objetivo era mi embriagación y encontré este local con vistas de mención. Invité a mi esposa conmigo a beber, se unió a mí con todo su ser. Un ron con coca-cola fue mi elección, pues tampoco tenía ganas de una gran elaboración.

Su regusto me dio satisfacción, soy sencillo con mi manutención. Mi mujer sacrilegio cometió, y un mojito con fresas se zampó. Estuvo contenta y el sol salió, en su sonrisa encuentro la salvación. Incluso el hielo masticó, épico lo encontró y delicioso lo denominó.

Este es mi soneto, esta es mi recomendación: la vida es un camino, recórranlo con emoción y llevando de la mano a alguien que les llene de bendición.

Amen ustedes: perro y gato, madre y mujer, pero recuerden siempre a la comida querer. Y si después de tanto amor les sobra tiempo para una libación, llévensela a la boca y brinden sin discreción.

Más sobre Limit Beach

Ubicación: Avinguda de Miramar, 24, Llucmajor.

Precios: Les digo que, para estar a dos pasos del mar, no me pareció excesivamente caro.

Atención: Bastante amables, que venía yo con la necesidad de un buen trago.

Ambiente: digno de relajarte con una buena bebida mientras tu madre se encarga de entretener a tu retoño.

Web: https://www.instagram.com/limitbeach/

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *