Si usted muy lejos de su hogar se encuentra perdido, tal vez a Sherry Pizzería Kebab haya acudido. Estaba lleno de gente perdida y desorientada, y yo aproveché para pegar una dentellada. A mí me sentó de maravilla, no se tornó rápido en arcilla. Pero si queren saber como puede sentar esta delicia amada, lean esta reseña con cara entusiasmada.
Reseña
Perdido en Cala d’Or me he encontrado, que lugar tan alejado. De la civilización estoy a años luz, llegar hasta aquí fue una cruz. ¿No había nada más lejos para acudir? ¿O es que se piensan que me gusta conducir? Además se me hizo de noche, odio coger el coche. Tengo la vista escacharrada, la conducción está contraindicada.

Aún así me quedo a cenar, pero no quiero mucho gastar. Hay que ver las zonas de esta isla que hemos perdido, todo para el turista se ha reconvertido. Locales donde no hablan tu idioma y te tratan como a una paloma. Ya estoy acostumbrado, pero aún me deja decepcionado.
Acabo en un kebab paliativo y tengo un buen motivo. No quiero por una cena pagar una bestialidad, no tengo el salario de otra nacionalidad. Así que tiro por lo seguro, para que mi cartera tenga futuro.
El kebab de ternera me encandila, como los hacen en plaza Gomila. Y aunque en Cala d’Or he sido abandonado, en Sherry Pizzería Kebab bien me han tratado. A veces en inglés me han hablado, pero ya les he perdonado.
Un menú kebab por 8,50 he solicitado, con patatas viene incorporado. La bebida también entra en este precio, si es que no soy un necio. Les aviso que cerveza en su nevera no encontrará, aquí el zumo de cebada su sed no saciará. Con un refresco me tengo que confomar, esta noche no me podré embriagar.
El pan de pita era sensacional, calentito y profesional. La única pega que le puedo encontrar es que la carne poco fueron a calentar. Estaba un tanto fría en alguna parte, mejor helado que con hambre quedarte. Las verduras del kebab eran correctas, en mi estómago tornaron flatulentas.
De sus patatas no puedo cantar una glosa de exultación, pero me proporcionaron una rápida nutrición. Por este precio no esperaba patata casera, son de bolsa como todo el mundo espera. Aún así eran algo crujientes y por dentro bien calientes.
Las salsas tomen con precaución, la picante tiene punición. Diganselo a mi hijo amado, que mucho se ha defecado. Abusó sin control del picante proclamado y durante dos días lo ha pagado. Su salud por este kebab se vio afectada, aunque a su padre no le ha pasado nada. Yo como un toro me he sentido, a él batallar sobre la taza le he oido. Valiente fue su ingesta sin control, luego necesitó un paracetamol.
Su tránsito intestinal mal lo ha pasado, el picante no ha tolerado. Yo en cambio de comer en Sherry Pizzería Kebab he disfrutado, pero su emplazamiento muy lejos he considerado. Espero no tener que volver jamás en mi vida a un lugar tan alejado, en coche con un adolescente que se plantea un doctorado.
Más sobre Sherry Pizzería Kebab
Ubicación: Avinguda de Calonge, 33, Santanyí
Precios: 8,50 un menú de kebab con patatas, bebida incluída.
Atención: Primaria.
Ambiente: Caluroso e infernal.
Web: https://www.yomigo.app/ca/restaurant/cala-dor/sherry-pizzeria-kebab
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