Si en la Fira de les Illes Balears nunca decide qué comer, atento a esta recomendación de buen saber. Todo en la feria lo he comido, pero aquí cada año he repetido. Aquí tienes mi consejo para gastar bien tu dinero, con un bocado placentero.
Reseña
Es mi costumbre y mi sagrada práctica anual, un kebab de cerdo catar de manera puntual. Cada año por la Fira de les Illes Balears ponen un cerdo sobre brasas, y mis papilas gustativas se vuelvan locas con sus grasas. Entre los locales y stands de buena reputación, el de Cerdo Asado al Estilo Medieval es la mejor elección.

Siempre espero con ansias esta festividad, para el cerdo degustar sin culpabilidad. Menos mal que no existe un local físico donde comer, porqué sinó durante todo el año me tendrían que ver.
Como ya les he comentado, cada año los he probado. Esta vez no ha sido una excepción, soy un gourmet de tradición. Las colas siempre son de largos kilómetros recorrer, y de empujones y algún chisme mientras esperas recoger. Yo por otras cosas no tengo paciencia, pero por un cerdo aguanto una inclemencia.
El cerdo entero descansa sobre el fuego, barnizado con aceite y sin romero. Es enorme y a veces da vueltas, sus patas atadas y sujetas. Trozos grandes de carne tienen sobre la parrilla, descansan calientes durmiendo en la rejilla.
El kebab consiste en un pan grandote, con diferentes verduras rellenote. El cerdo dorado pequeño han cortado. Dentro del kebab deliciosa carne de cerdo medieval, me voy a poner como un animal. Con salsas lo puedes acompañar y con el pan las podrás rebañar. Lo mejor es su cerdo sobre el pan caliente, que me hace tirarme por una pendiente.
Yo por él canto poemas y epopeyas, que dejan por el suelo a las griegas:
Kebab de cerdo salvaje
desprovisto de tu pelaje
asado al estilo medieval
y al punto justo de sal.
Oh, kebab sazonado
el bocado más elevado
envuelto en pan tierno
delicioso y sempiterno.
La brasa te da color
y te aporta sabor.
Por su carbón muero
es un bocado certero.
Oh, carne adorada,
eres mi gran amada.
Por ti espero un año
sin ti me torno huraño.
Verdura que rellenas
y no quitas las penas,
gracias por nada aportar
y al cerdo dejar brillar.

Un detalle del que este año me voy a quejar, es que el precio de subir podría parar. En otros tiempos comías por menos de quince euros el kebab portentoso y ahora por menos de veinte no te dan ni un trozo roñoso. La inflación causa desnutrición. Yo cuatro kebabs enteros me hubiera comido, pero con este precio he sido precavido.
Mi recomendación sincera les doy por este kebab de cerdo medieval, que es digno de la mesa de un banquete estival. Vayan el año que viene y prueben este manjar, y si me ven en la cola déjenme pasar.
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