Muy galante en Mariola’s Backery me presenté y allí desayuné. De las mejores opciones para en Palma merendar, pero de eso en la reseña les voy a hablar. Si tiene usted un antojo de dulzor, el cinnamon roll es su ganador:
Reseña
De lo dulce soy peregrino, kilómetros por él camino. Mi mantra es relevante y tal vez un tanto redundante: La vida sin dulzura es desierto de amargura. En Mariola’s tengo un refugio sagrado, del dulce mejor elaborado.

Fan acérrimo soy del rollo de canela, lo ingiero siempre sin cautela. Es tan blandito y reconfortante que el bigote me lleno de endulzante. Me entusiasma su textura y también su cobertura.
Con un café maravilloso de azúcar me pongo hermoso. Me deleito con su ternura, y el frosting en mi cara es pintura. De un bocado entero lo comería, pero luego de tristeza lloraría. Es mejor controlarse, y con cada mordida deleitarse. Ojalá no se acabase jamás, y zamparlo por siempre más.
El cinnamon de lotus es sensacional, cada mordida es demencial. Yo cincuenta me comería, si Mariola me los traía. Ya es lástima tener que cuidarme, si no delante decidiría mudarme.

Más información sobre Mariola’s Backery
Ubicación: Carrer dels Set Cantons, 6, Palma (a dos minutos de plaza de Cort)
Precios: Pagas la cantidad justa para la buena atención y la calidad que te dan.
Atención: Un 10. Muy amables, simpáticos y serviciales.
Ambiente: Agradable, aunque también se llena rápidamente y, si hay mucha gente, cuesta entenderse. No hay música estridente.
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