Gourmet Culto

«Soy el Gourmet Culto, a tu restaurante me catapulto»

Cafetería Magnànim

Si en Palma quieren llorar mientras se toman un bocadillo, en Magnànim entrarán en llanto cuando lleguen el bordillo. Es malo con ganas, mejor me como dos manzanas. La calidad brilla por su ausencia, disfrutarlo es acto de demencia. Si quieren saber si sobreviví a tal absurdidad, esta reseña le causará ansiedad: 

Reseña

Soy un gourmet del buen gusto, de algunas cosas me asusto. Prefiero un bocado de calidad y jugoso a mucha cantidad que me deje ojeroso. Entro en Magnànim a una merienda tomar, no sabía que tres cuartos de hora iba a esperar.

Vayan con una buena revista de pasatiempos, para que la espera no sea un contratiempo. Tampoco tenían tan lleno para hacerme esperar una eternidad, si no me fui a otro lado fue por culpa de mi tenacidad.

Un bocadillo de jamón y queso es lo que he pedido, por él tanto tiempo de espera he invertido. Al fin traen mi comanda, de gozo me arranco una corranda. El panorama de mi bocado es desolador, mis lágrimas la verdad es que mejoran el sabor.

El jamón no sé de donde lo han sacado, pero ese cerdo murió desencantado. Es grueso, correoso y maltratado, no es digno ni del bocata de un condenado. El queso es casi como una indirecta, que si no la notas no te afecta. El pan podría mejorar, con un poco de tomate para refregar.

El peor bocadillo que me he comido este año y a cinco euros me ha hecho mucho daño.

Más información sobre Cafetería Magnànim

Ubicación: Carrer d’Alfons el Magnànim, 38, Palma.

Precios: Caro, muy caro para lo que es y la pésima calidad que ofrecen.

Atención: Deficiente, como su jamón. Tardaron 20 minutos largos en venir a pedirme a la terraza. Tuve que levantarme a la barra para que tardaran 10 minutos más en venir. 

Ambiente: Es una terraza al lado de una vía de mucho tránsito. Petróleo y humos para sus pulmones.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *